DE LA LEY, LOS TRIBUTOS, LAS ORDENANZAS Y EL CONTRATO.

Fernando PerdicesSin embargo, ¿existió ciertamente demora en la aprobación de la Ley? Bien pudo suceder se entendiera que la disposición transitoria primera no tenía como destinatarios a los tributantes y fue necesario que el Real Decreto-Ley de 30 de febrero emplazara a dichos tributantes de modo expreso para que su legislación se adaptara a los principios, conceptos y sistemática de la Ley.
Hacia esta hipótesis nos conduce la añeja doctrina que postula una sistematización y una nomenclatura propias para la regulación de los tributos.
Por circunstancias históricas, geográficas y funcionales, cuya mención es innecesaria, la Ley ha seguido caminos normativos distintos y no cuenta con el aplauso de todos, suscitando eso sí adhesiones generalizadas entre los expertos en sacar el dinero a la gente. Baste recordar la resonancia en tales ámbitos de la importante y sugestiva aportación que supone la presencia desde la noche de los tiempos de la figura histórica del recaudador de impuestos sobre este tipo de Derecho, para confirmar cuán numerosos son los partidarios de dejar las cosas derivar hacia el hecho diferencial que, por otra parte, generó, generaba, generaría, generare, generara, generase o genera consecuencias en el orden global que hoy no son bien recibidas y que, sin embargo, tienen su asiento en tales diferencias, según el parecer de muchos.
Fernando Fernández PerdicesY no sería trabajoso encontrar algunas armonías o ciertas simetrías en los órdentes normativo e institucional si repasáramos cada uno de los apartados con las salvedades o diferencias que son obvias por circunstancias bien diversas. También en estos tributos se encuentran regímenes impositivos que se van extendiendo a los demás de nuestro sistema, y ellos mismos están convocados a recibir los principios y los conceptos que elaboró la Ley contando con su ordenamiento específico. Y así en muchos otros aspectos técnicos de la materia que, en los tiempos que vivimos, demanda un ordenamiento jurídico general no refractario a cuanto han ido construyendo con signo positivo las tendencias mayoritarias que se inclinan por una mayor flexibilidad para facilitar el encuadramiento de los diversos supuestos que la moderna vida tributaria presenta, en los esquemas generales aunque no exhaustivos de la Ley, abandonando la tipificación por la rigidez que implica su regulación en las Ordenanzas, aparte de ser ellas piezas de museo por señalar la inobservancia o la conducta ilícita definitiva de quienes forman parte de la base imponible de los planos y diseños pero que no necesitan la presentación del contrato.
Por lo que se refiere a la Ley y al contrato, no tienen la consideración de componentes fabricados en tamaño natural con el que se puedan efectuar ensayos reales de pago del tributo que respondan a las idóneas condiciones de utilización y rendimiento de la Ley; por el contrario, precisan de una gestión administrativa y formal cuya finalidad debe ser dar a conocer, declarar la existencia y la realización de un acto de carácter complejo. Una vez formalizada y presentada ante las diversas administraciones toda la documentación precisa para dar por concluso el procedimiento, intervendrá cualquiera que por allí pasare para que en su actuación personal y única determine si se ha producido o no el devengo del tributo con todos sus elementos.
Fernando Fernández PerdicesSi se ha producido, automáticamente le aplicará el correspondiente tipo sobre la base imponible determinada en ese preciso momento por el recaudador y se considerará la suya una actividad impositiva meramente gestora dirigida a liquidar las últimas existencias en efectivo que se encuentren en el bolsillo del contribuyente.
No obstante lo expuesto, es indudable que un análisis superficial de la norma realizado bajo este prisma ha producido más o menos fundados temores que, a su vez, han originado todo tipo de objeciones. Este infundado temor y presunta disconformidad por parte de los posibles beneficiarios de tal limpieza de bolsillo, pensamos sin embargo que carece de razón de ser de hecho y de derecho como demostraremos en nuestro futuro artículo: «La bolsa marsupial del canguro ualabí de rabo pelado y su relación con la bolsa marsupial del canguro arborícora perteneciente al género Dendrolagus.»Fernando Fernández Perdices

FERNÁNDEZ PERDICES, Pedro Fernando

LA LISTA DE LOS REYES GODOS CON FECHA DE REINADO.

¡Todo un clásico que no podía faltar en esta página!

Ariarico: 257-300
Aorico: 300-330
Geberico: 330-350
Alavivo: 350-376
Fritigerno: 376–380
Atanarico: 380–381
Alarico I: 395–410
Ataúlfo: 410–415
Sigerico: 415
Walia: 415–418
Pedro-Fernando FERNÁNDEZ PERDICESTeodorico I: 418–451
Turismundo: 451–453
Teodorico II: 453–466
Eurico: 466–484
Alarico II: 484–507
Gesalerico: 507–511
Teodorico el Grande: 511–526
Amalarico: 526–531
Teudis: 531–548
Teudiselo: 548–549
Agila I: 549–551
Atanagildo: 551–567
Liuva I: 567–572
Pedro-Fernando FERNÁNDEZ PERDICESLeovigildo: 572–586
Recaredo I: 586–601
Liuva II: 601–603
Witerico: 603–610
Gundemaro: 610–612
Sisebuto: 612–621
Recaredo II: 621
Suintila: 621–631
Sisenando: 631–636
Chintila: 636–639
Tulga: 639–642
Chindasvinto: 642–653
Recesvinto: 653–672
Wamba: 672–680
Ervigio: 680–687
Égica: 687–700
Witiza: 700–710
Rodrigo: 710–711Pedro-Fernando FERNÁNDEZ PERDICES

 

 

 

 

 

 

Pedro-Fernando FERNÁNDEZ PERDICES

CURSOS PARA PIANO, PIANOLA Y JUANOLA.

Fernando Fernández PerdicesPara quienes no estén familiarizados con estos instrumentos, la mejor toma de contacto con ellos es la realización de cursos de succión impartidos con el movimiento de dos pedales.
En el caso de la pianola, el pianolista consigue una interpretación correcta de las piezas variando la presión que aplica al pedaleo. Tiene a su disposición una serie de elementos manuales localizados de frente bajo el teclado que sirven tanto para regular la acentuación, control y selector de tiempo como para activar los efectos de los pedales fuerte y pianísimo. Los controles pueden ser neumáticos o mecánicos, interesándonos más en este momento los neumáticos por estar accionados con botones de succión.
Para lograr una correcta interpretación, el pianolista debe haber aprendido previamente muchas cosas o, en su defecto, acreditar su pertenencia al gremio mediante el correspondiente título. Solamente así logrará una buena reproducción del rollo con los efectos especiales deseados.
El papel para estos rollos es muy fácil de conseguir en nuestros días puesto que hasta los años treinta del siglo veinte, un considerable número de pianistas famosos dejaron grabadas interpretaciones en pianos espaciales. Rollos interpretados y grabados por algunos de estos creadores son muy populares hoy en día a pesar de que los originales son difíciles de encontrar en los puestos de segunda mano. Entre los intérpretes que grabaron este tipo de rollos se cuentan, por ejemplo: Ferruccio Busoni, Teresa Carreño, Scott Joplin, Richard Strauss, Isaac Albéniz, Alfred Cortot, Claude Debussy, Wladimir Horowitz, Wanda Landowska, Sergei Rachmaninof, Rubinstein, Camille Sain Saens, Ignace Paderewski, Eduard Grieg, Perico Lospalotes y Carlos Cobián.
Fernando Fernández PerdicesLa pianola puede sin duda ser ejecutada como piano normal ya que el mecanismo del piano es completamente convencional siendo así posible tocar el piano mientras la pianola está funcionando, escuchar la pianola mientrás se toca el piano o tocar una juanola e ir agregando notas, acordes o más juanolas mientras discurre la melodía.
Como dato acerca de la popularidad que alcanzaron estas pianolas, apuntar que en las décadas que mediaron entre 1910 y 1930 se fabricaron alrededor de dos millones y medio de unidades.
Un poco antes, alrededor del año 1906, aparecieron las juanolas. Curiosamente, comenzaron a comercializarse en farmacias en lugar de en tiendas de instrumentos musicales y su fabricación estaba focalizada en el pequeño laboratorio de la trastienda de una farmacia en el barcelonés barrio de Gràcia. A estas juanolas se les atribuyeron desde el principio propiedades como aliviar la tos, aclarar la voz o refrescar la boca del que pedaleaba en la pianola o interpretaba una pieza al piano. Estas propiedades se hacían efectivas una vez succionada la juanola, de ahí la importancia -mencionada en el primer párrafo- de haber realizado uno o varios cursos de succión impartidos con el movimiento de dos pedales.
Fernando Fernández PerdicesLos pedales normalmente se asocian con las bicicletas, aunque también se pueden encontrar en triciclos, barcas y vehículos sin motor de cuatro ruedas para cuya conducción no exigen las autoridades competentes el permiso correspondiente. Al mismo tiempo, es importante hacer notar que existen los pedalines para motos pero, por tratarse de una rama menor de la familia, no vamos a ocuparnos de ellos en este momento. Tampoco vamos a centrar la atención en la ONG guatemalteca Maya Pedal, especializada en la construcción de todo tipo de máquinas que funcionan a pedales: desde los más exitosos triciclos, remolques, orinales o generadores, hasta desgranadoras de maíz, licuadoras, bombas de agua, vibradores, despulpadoras de café, afiladoras, lavadoras de ropa o sierras. Todo un mundo que merece capítulo aparte.
Como capítulo aparte merecen los pianos, instrumentos cuya principal característica reside en las dificultades que entraña su desplazamiento cuando el propietario decide hacer una mudanza. Para su traslado es preciso disponer con antelación de todos los materiales necesarios: fundas adaptadas, pianoplanes (unas máquinas-oruga que suben por las escaleras), rampas para sortear las dificultades con las que nos encontramos fundamentalmente en la tercera edad o nos hemos partido una pierna, grúas autopropulsadas, vehículos adaptados para el transporte de los pianos, operarios con faja sacrolumbar que sujete los riñones y, si es posible, levante al mismo tiempo los pectorales… Todo ello activando un protocolo que incluya tanto a los pianos verticales como a los de cola.Fernando Fernández Perdices

Fernando FERNÁNDEZ PERDICES

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LOS POLVOS PICA-PICA.

Todos los que pertenecemos a una determinada generación asociamos los polvos pica-pica con el despliegue prenavideño de artículos de broma que hacía el quiosco de la puerta del colegio, las bolas del castaño de Indias y la canción de los Hombres G.

 

No es que los polvos pica-pica entubados fueran un producto de precio desorbitado o estuvieran tipificados por la legislación vigente como prohibidos, pero era una inversión que rara vez cumplía con las expectativas cuasi delincuenciales de la parroquia y por ello no se dilapidaba demasiado en su compra. Una vez había estornudado toda la cuadrilla y comprobados los efectos de la ingestión nasal, se buscaba un elemento ajeno al grupo para descargar -preferiblemente en los ojos, base del sentido de la vista- los restos del pequeño tubo y procurarle así al sujeto pasivo un ratillo de incomodidad. Y eso, la primera o segunda Navidad con ya cierto uso de razón; para siguientes navidades, se dejaba el relevo de este consumo en manos de los que, perteneciendo a cursos inferiores, venían desde atrás queriendo pisar fuerte.

Estos en apariencia inocentes polvos parecen estar en el origen del trágico accidente ocurrido a la altura del pueblo zamorano de Santa Cristina de la Polvorosa el día 10 de abril de 1979. Un autobús escolar regresaba de Madrid a Vigo por la comarcal 650 en la última etapa de un viaje organizado por el colegio vigués de Vista Alegre. A la altura del pueblo de nombre colateralmente relacionado con los polvos objeto de este artículo, a las 4 y media de la tarde, se produjo el accidente. Murieron cuarenta y cinco niños de edades comprendidas entre los doce y los catorce años, tres profesores y el conductor. El origen no nietzsheano de la tragedia estuvo al parecer y según una niña rescatada relató, en el hecho de que otros chavales le habían echado una buena dosis de polvos pica-pica al conductor y por esa razón el buen hombre llevaba los ojos llorosos.

Pedro Fernando FERNÁNDEZ PERDICES

El autocar derrapó en una curva peligrosa, cuando atravesaba un puente sobre el río Órbigo, golpeando la parte trasera del autobús contra un elemento del puente. Patinó hasta el otro lado y cayó al río en el punto donde había un pozo de unos siete metros de profundidad en un día en que el río bajaba con una importante crecida primaveral… Se les juntó todo.

Pasando a las bolas del castaño de Indias, éstas son grandes y redondeadas desarrollándose en su interior un par de semillas que, aunque se conocen con el nombre de castañas, no hay bicho viviente que se las coma. Producen cierto picor de ojos y alguna dificultad para respirar. Debidamente trituradas y vertidas sobre las sudadas espaldas del verano, causan molestias cuya evaluación preferimos dejar al criterio de los expertos. Eran la versión pobre y de temporada de aquellos polvos pica-pica que tantos estornudos habían intentado causar durante las navidades pasadas.
¿Y los Hombres G? Pues para no complicarnos mucho la vida, vamos a hacer un ControlC/ControlV de la letra de la famosa canción y así casi podremos dar por finalizada la presente breve reflexión:

«Estoy llorando en mi habitación,
todo se nubla a mi alrededor.
Ella se fue con un niño pijo,
en un Ford Fiesta blanco
y un jersey amarillo…

Por el parque los veo pasar,
cuando se besan lo paso fatal
voy a vengarme de ese marica,
voy a llenarle el cuello…
de polvos pica-pica.

¡Sufre… mamón!
Devuélveme a mi chica
o te retorcerás entre polvos pica-pica.
¡Sufre… mamón!
Devuélveme a mi chica
o te retorcerás entre polvos pica-pica.

Le he quemado su jersey
y se ha comprado cinco o seis
voy a destrozarle el coche,
lo tengo preparado,
¡voy esta noche!

No te reirás nunca más de mí,
lo siento nene vas a morir
tú me quitaste lo que más quería
y volverá conmigo,
volverá algún día…

¡Sufre… mamón!
Devuélveme a mi chica
o te retorcerás entre polvos pica-pica.
¡Sufre… mamón!
Devuélveme a mi chica
o te retorcerás entre polvos pica-pica.

¡Sufre… mamoón!
Devuélveme a mi chica
o te retorcerás entre polvos pica-pica.
¡Sufre… mamoón!
Devuélveme a mi chica
o te retorcerás entre polvos pica-pica.»

En nuestra niñez, los productos con los que se fabricaban estos polvos eran 100% naturales (pelusillas y hojas vegetales, los restos de lápices mondados por el sacapuntas…) pero en la actualidad han ganado una importante cuota de mercado los sucedáneos mecánicos y la fibra de vidrio. Aún así, lo más importante continúa siendo que provoquen una buena comezón y sean difíciles de sacudir de la ropa o el pelo. Hay cosas que no cambian.

Pedro Fernando FERNÁNDEZ PERDICES

Fernando PERDICES